Un autobús eléctrico que se recarga en 15 segundos

Estos días ha comenzado a circular por las inmediaciones del aeropuerto de Ginebra (Suiza) un nuevo autobús llamado TOSA con unas características un tanto especiales: es un modelo eléctrico de emisiones cero que se recarga en las propias paradas del recorrido, utilizando un trole similar al de los tranvías. Lo más espectacular: el tiempo carga es de tan solo 15 segundos.

El invento ha sido posible gracias al trabajo de un consorcio entre TPG (la empresa de transporte público de Ginebra), la Oficina para la promoción de Industrias y Tecnologías, la compañía eléctrica SIG y ABB, la empresa tecnológica especializada en sistema eléctricos.

Tal y como se puede ver en las imágenes y en el vídeo, el aspecto del autobús es el de un modelo normal y corriente con las baterías y mecanismos de carga en el techo. Al llegar a las paradas el trole se despliega como una antena para entrar en contacto con la base de carga. Al entrar en contacto, las baterías reciben la electricidad, un proceso que requiere únicamente 15 segundos en las paradas pequeñas del recorrido (el autobús se recarga cada 3 o 4 paradas).

La carga recibida en esos 15 segundos es muy potente y basta para que el autobús recorra las siguientes paradas del recorrido (que en total tiene unos 2 kilómetros). En las paradas principales de inicio y final de línea el autobús puede realizar una carga completa de 3 o 4 minutos, suficiente para que tenga cierta autonomía.

Esta tecnología también utiliza otros ‘trucos’ bien conocidos de los coches eléctricos e híbridos, como la recarga con la energía de la frenada. Esto es posible porque en el diseño de este autobús eléctrico de 400 kW de potencia se han contemplado un nuevo sistema de baterías compactas en las que almacenar tanto la energía que procede de las estaciones de recarga como de las otras vías (frenada, etcétera).

El autobús mide 18 metros de longitud y cuenta con una capacidad de 135 personas en total. Las paradas situadas en la calle tienen todas más o menos la misma forma de ‘percha’ para poder alimentar de energía al autobús, pero están disponibles en diversos formatos para adaptarse al espacio disponible en cada calle.

En el caso de la línea de transporte en pruebas que recorre el aeropuerto y los edificios cercanos, la electricidad además proviene de una central eléctrica, así que las emisiones contaminantes del vehículo se consideran cero. Según han calculado sus creadores, en una ciudad con el tráfico congestionado como la de Ginebra, su capacidad sería de 1,3 millones de kilómetros recorridos por pasajero al año.

El autobús europeo del futuro está en marcha

Hoy rescatamos un artículo procedente del eleconomista.es sobre el avance de los trabajos para el desarrollo del autobús del futuro que implementa todas las mejoras para aumentar la seguridad, accesibilidad, confortabilidad y sostenibilidad ambiental del autobús de futuro inmediato.

Sistemas e infraestructura inteligentes para los autobuses, billetes sin contacto, acceso al estado de las rutas en tiempo real, posibilidad de llevar la bici, diseños interiores más amplios y mejores accesos para personas discapacitadas. Estas son algunas de las características que tendrán los autobuses en los próximos años, según los responsables del proyecto Sistema de Autobuses Europeos del Futuro, cuyas conclusiones se acaban de presentar en Bruselas.

Los responsables del proyecto Sistema de Autobuses Europeos del Futuro (EBSF), en el que participa el Centro de Investigación del Transporte de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), se han reunido recientemente en Bruselas para clausurar esta iniciativa. También para explicar las aplicaciones puestas en marcha hasta la fecha en algunas ciudades, entre ellas Madrid, para hacer más atractivo este servicio por medio de nuevas tecnologías aplicadas a vehículos e infraestructuras.

Según publica SINC, este estudio, que está financiado por el VII Programa Marco de la Unión Europea y en el que participan 50 entidades públicas y privadas de 11 países europeos, define un sistema inteligente de vehículos pioneros e infraestructuras integrados en los escenarios urbanos del continente.

Operadores de transporte público, las asociaciones nacionales e internacionales de transporte público, las autoridades locales, los fabricantes de autobuses y centros de investigación o consultoría han dedicado cuatro años a mejorar la imagen de los sistemas de autobuses en las zonas urbanas y suburbanas.

Para testar los nuevos autobuses se han hecho pruebas en 7 ciudades europeas: Madrid (España), Bremerhaven (Alemania), Budapest (Hungría), Roma (Italia), Goteburgo (Suecia), Rouen y Brunoy (Francia).

El Centro de Investigación del Transporte de la Universidad Politécnica de Madrid (TRANSyT-UPM), dirigido por el profesor Andrés Monzón, ha centrado su investigación en la evaluación, difusión y explotación de los resultados. Ha desarrollado, junto con otras universidades, un sistema de evaluación y medida de los impactos sobre la calidad del servicio, la eficiencia en la operación y la opinión de los viajeros sobre los servicios de información, la mejora de puntualidad, etc.

Según la investigadora de la UPM, Rocío Cascajo, “los resultados obtenidos en la evaluación de los siete casos de estudio muestran que la mayoría de las actuaciones implementadas han resultado exitosas y valoradas muy positivamente por los viajeros, que han manifestado en las encuestas realizadas que la calidad del servicio había mejorado un 35% de media gracias a estas medidas. Las mejor valoradas han sido las referentes a la calidad del servicio y el fácil acceso para personas con discapacidades”.

Autobus con guiado óptico

Las nuevas tecnologías están mejorando la operación del transporte público, en particular, de los autobuses. De hecho, existe en España el TVRC (Transporte en Vía Reservada de Castellón) desde el año 2008, que consiste en un autobús híbrido con guiado óptico que circula en plataforma reservada y tiene un diseño innovador, similar al tranvía.

El guiado óptico conduce el vehículo sin necesidad de conductor, y consigue un acercamiento óptimo a la plataforma de la parada, dejando un espacio mínimo entre andén y vehículo, y garantiza una mayor accesibilidad. De momento, sólo se usa el guiado óptico cuando el autobús se aproxima a las paradas de autobús. Este sistema robotizado sería posible en todo el recorrido de la línea, pero los costes aumentarían enormemente.

En opinión de Monzón, que ha coordinado a los investigadores de la UPM en este proyecto,”la opción de prescindir de conductor de momento no creo que sea posible, ya que las nuevas tecnologías son inteligentes, pero pueden fallar. Además, muchos pasajeros son partidarios de la existencia de conductores, especialmente las personas mayores, ya que les da más seguridad, al mismo tiempo que pueden servirles de apoyo en cualquier momento”.

Por otra parte, en el autobús del futuro los pasajeros podrán acceder a una información en tiempo real sobre la ruta y las incidencias que puedan surgir mientras viajan, y las plataformas de acceso estarán habilitadas para personas discapacitadas. La posibilidad de llevar bicis también se contempla en esta iniciativa europea.

Otras innovaciones que podrían incluir los nuevos diseños se encaminarán a mejorar la comodidad (por ejemplo, favoreciendo el tránsito en el interior del vehículo, utilizando billetes que no necesiten el contacto), la seguridad y la visibilidad del viajero (mayor iluminación y grandes ventanales para observar el exterior).

“Todos estos elementos servirán para hacer más rápido, eficaz y cómodo el desplazamiento urbano en autobús y equipararlo al metro, intentando competir con el viaje en coche. Las medidas que disponemos en este sentido han sido mejorar la fiabilidad del tiempo de viaje reduciendo la incómoda espera en paradas. Por otro lado, también la información al conductor y al operador ha permitido mejorar la velocidad de operación y reducir los incidentes en la línea”.

Las ventajas de tener más puertas

“Igualmente han sido valorado muy positivamente el hecho de que los nuevos autobuses tienen más puertas: 4 en el caso de Gotemburgo y 5 en los de Budapest, de manera que se reduce el tiempo de subida y bajada en un 10-15%, lo que reduce la espera en la parada y disminuye el tiempo total de viaje. Otra medida que reduce el tiempo en parada es el rediseño del interior del autobús, haciéndolo más amplio y mejor para un correcto flujo de pasajeros”, afirman expertos del TRANSyT-UPM.

Este estudio también está orientado a mejorar las condiciones ergonómicas de la cabina del conductor a partir de diversas grabaciones en vídeo y de la recreación de una maqueta que ha sido probada por los conductores de autobuses de diversas ciudades europeas. Los datos recogidos durante las pruebas y entrevistas podrían plasmarse en un conjunto de Directrices europeas para el diseño ergonómico del puesto de trabajo de los conductores de autobús.

Respecto al tema mediambiental, Monzón muestra su preocupación por mantener ciudades libres de la polución generada por el transporte público. Para este fin considera imprescindible la utilización de combustibles limpios por parte de unos autobuses eficientes en cuanto a consumos y emisiones.

“De hecho, en muchas ciudades españolas el 100% de la flota tiene emisiones reducidas (utilizando GNC y Biodiesel, principalmente). No se concibe un autobús del futuro que no utilice un combustible de emisiones reducidas”.

“Así “prosigue el investigador, “en el proyecto EBSF se ha probado en Budapest un motor diesel 320 HP, de 6 cilindros, que cumple con los estándares EEV (impone emisiones extremadamente bajas de partículas). Este motor ha permitido una reducción de las emisiones contaminantes y del consumo de combustible. En Gotemburgo, también se ha realizado un entrenamiento a los conductores sobre eco-driving (conducción eficiente), con la que se ha demostrado una reducción en el consumo de combustible, además de una conducción más suave y cómoda”.

Enlace: http://ecodiario.eleconomista.es/interstitial/volver/acierto/ciencia/noticias/4397414/11/12/el-autobus-europeo-del-futuro-esta-en-marcha.html

Una app para que los invidentes sepan cómo y qué autobús coger

Publicado en “El mundo” 07/05/2012

Arnold Valenzuela y su director de proyecto, José Antonio Álvarez, con un iPhone. | M.C.
Arnold Valenzuela y su director de proyecto, José Antonio Álvarez, con un iPhone. | M.C.
  • Se trata de una aplicación para iPhone creada por investigadores de Almería
  • Este método ayuda a llegar a la parada, escoger línea y vehículo
  • El usuario sabe dónde está en cada momento y sus alternativas de transporte

Miguel Cabrera | Almería

Actualizado lunes 07/05/2012 11:22 horas

Dos informáticos de la Universidad de Almería (UAL), el profesor José Antonio Álvarez Bermejo, y su alumno Arnold Felipe Valenzuela, han desarrollado una aplicación para iPhone que permite el uso de sensores de geolocalización y brújula para que invidentes puedan saber en cada momento dónde se encuentran y utilizar su información para viajar en autobuses urbanos.

Se trata del programa ‘TorBus: sistema móvil para autonomía de personas con discapacidad visual’, desarrollado por Valenzuela como proyecto fin de carrera a propuesta de su profesor del departamento de Arquitectura de Computadores y Electrónica de la universidad almeriense. Sigue leyendo